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sábado, 17 de noviembre de 2012

Saboreando el otoño.

El otoño es, para mi, la estación más bonita del año. Y no solo por ser la estación en la que se empieza una nueva temporada cinegética, sino también por todo lo que acontece en la naturaleza. Todo se transforma, el monte se llena de tonalidades ocres, rojas, amarillas. Setas y hongos rompen la húmeda tierra buscando los tímidos rayos de sol que puedan aparecer.  Los arroyos, gracias a las lluvias, vuelven a correr después del seco verano, las truchas y demás salmónidos remontan el curso de los ríos con la intención de frezar y completar como año tras año su ciclo vital.
Hoy no tocaba caza, pero por mi naturaleza, soy incapaz de quedarme en casa sin dar una simple vuelta por el monte, y visto el otoño tan bueno que esta haciendo, me he ido a buscar algún níscalo.


El dia amanecia lluvioso y con niebla, aunque con buena temperatura. Y por este motivo aun quedan setas por el campo. En cuanto empiecen a bajar las temperaturas y hiele iros olvidando de ellas, pero mientras se mantengan estas temperaturas, animaros, ya que en mayor o menor medida, alguna seta os llevareis a casa.




Estas son algunas de las incontables setas y hongos que he visto, el campo tiene una humedad enorme.
Como no podía ser de otra manera, se ha venido conmigo mi inseparable compañero. Que inteligentes son....sabia perfectamente que no íbamos de caza, supongo que porque no me veia con la escopeta, pero como es lógico, estando en el monte, algún conejo ha sacado, cuando se arrancaban me miraba como diciendo...¿A que esperas?
Este ha sido el resultado de 3 horitas pateando el campo, un kg de níscalos frescos y sanos sanos.
Y una vez en casa, a entrar en calor con la chimenea.