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miércoles, 29 de febrero de 2012

Entrevista a Paco Mateos Martí, ganador de la XLIII edición del Campeonato de España de caza menor con perro.

Como viene pasando durante los últimos 43 años, a mitad de temporada, sobre el mes de diciembre, cuando las perdices ya están resabiadas y duras por culpa del invierno y cazadores, se celebra el Campeonato de España de caza menor con perro.
En esta ocasión fue en Daroca, provincia de Zaragoza, donde dió lugar el evento.

Fuente: Marca
El vencedor fue el representante de la Comunidad Valenciana Francisco Manuel Mateos Martí, con 6 perdices. Le acompañaron en el podio en segundo lugar Pedro Hernández por Canarias con 4 perdices y en tercer lugar el vasco Mikel Iturralde con 4 patirrojas también, pero dos minutos más tarde que el canario.

Fuente: Marca.
Desde el Morral del cazador, hemos hablado con el campeón de esta edición, el cual a respondido a todas las preguntas que se le han formulado. Desde como fueron sus inicios como cazador, a como ha llegado a ser campeón de España. Las curiosidades del coto donde se celebró el campeonato y las anécdotas ocurridas durante este mismo o las polémicas surgidas una vez que se proclamó campeón.
Desde aquí solo nos queda felicitarle una vez más y agradecerle que nos haya atendido.

Entrevista al Campeon de España de caza menor con perro  

viernes, 24 de febrero de 2012

EL POLÉMICO DECRETO DE ESPECIES EXÓTICAS INVASORAS.


El pasado 14 de Noviembre, 6 días antes de unas elecciones generales,(cosa curiosa) se aprobó el Real Decreto que regula el catálogo de especies exóticas invasoras. Un decreto que no tiene ni pies ni cabeza para determinadas especies como el blackbass, lucio, trucha, arco iris, siluro o carpa...que llevan con nosotros desde principios del siglo pasado... Especies cuya  pesca crea afición y escuela entre los más pequeños, y hace que las personas mayores tengan un hobby al alcance de la mano. Especies, que gracias a su pesca en intensivos, dan trabajo a guardería y activan económicamente pueblos en los que tras pescar, hacemos un alto para comer o hacer algún tipo de consumo. Especies (de manera especial la trucha arco iris) que son el motor económico de las piscifactorías.
Que quede claro de antemano, que el colectivo de pescadores no estamos en contra del decreto, estamos en contra de determinadas especies que han sido incluidas en el listado. ¿Cómo no vamos a estar en contra de extinción del mejillón cebra o del visón americano?
Una de las truchas comunes que saque el año
pasado y que volvieron al agua.
Al igual que los que practicamos la caza, los pescadores estamos más concienciados que nadie a la hora de respetar los entornos y las especies. Precisamente, uno de los puntos más positivos de los cotos intensivos, es la presión que quitan a los cotos tradicionales de trucha común.Yo, os aseguro que voy a pescar a un coto tradicional sin muerte y trucha que saco, trucha que vuelve al agua. Y no lo hago porque esté prohibido por la normativa, lo hago por conciencia y porque se que de esa manera estamos preservando la especie y que el próximo día que vaya la voy a tener ahí, al menos para intentar engañarla otra vez. De echo disfruto más devolviendo al agua una bonita pintona que llevándome a casa media docena de ellas; pero también hago uso de los intensivos de vez en cuando, sencillamente porque lo tengo cerca de casa, porque paso un buen rato practicando una de mis aficiones preferidas y porque me gusta de vez en cuando llevar alguna trucha a casa y comérmela con jamón.
Trucha arco iris del intensivo que más frecuento.

Otro punto a destacar y que hace que el decreto tenga varios aspectos incongruentes es que fueron las propias administraciones, (las que ahora están a favor del decreto) las que en su tiempo introdujeron especies como el blackbass y el lucio en charcas, embalses etc...




Bueno, y sin más os adjunto la entrevista de esta semana, a Víctor Martínez Patiño, Presidente de la asociación Defensa Trucha Arco Iris y de la de pescadores deportivos conquenses, que nos va a poner al día de cómo está ahora mismo la situación para los que queramos acercarnos al río.

Entrevista sobre el nuevo decreto sobre especies exóticas invasoras.

martes, 21 de febrero de 2012

El perrero y su rehala.

La montería es una modalidad de caza mayor cuyo origen se remonta a tiempos muy lejanos. Para hacernos una idea de la antigüedad de esta modalidad,  podemos hablar de los  primeros pobladores de la tierra que dejaron plasmadas en las paredes de sus grutas las escenas de caza, desde el Rey Alfonso X con su libro “Libro de la montería”, hasta los días de hoy con los innumerables artículos, libros y videos que plasman los entresijos de esta modalidad.
Pero hay que decir que el elemento principal de la montería, sin duda alguna, son los perros y sus perreros, que adentrándose en el monte son capaces de sacar de los encames y  dirigir a los animales hacia las posturas.
Juan Gabriel y mi padre en un ganchito.
Las rehalas suelen estar compuestas por un mínimo de 10 y un máximo 30 perros (depende del terreno que se vaya a batir), y dentro de ésta podemos encontrar perros de cualquier raza o mestizos. Pero como más adelante nos explicará el entrevistado de esta semana, es importante que dentro de la rehala haya sobretodo dos tipos de perros: de rastro como sabuesos, griffones o mestizos como el Nivernés, y perros de agarre como mastines, alanos, podencos, dogos, boxer o cualquier cruce que el montero considere adecuado o que hace mejor a la rehala.
Característica que deben tener cualquier perro de una rehala: afición, valentía, buena nariz, fuerza y buena forma física.
En la memoria de todos están las escenas de los perros saliendo del remolque, los ladridos en la espesura, los perreros con sus caracolas llamando a los perros o el cariño que les procesan cuando estos llegan heridos por algún lance durante la montería.
Y sin más, pasamos a escuchar la entrevista. Entrevistamos a Juan Gabriel Moreno, dueño de las Rehalas Chiqui. 
Espero que os guste.





Juan Gabriel con su rehala.




viernes, 17 de febrero de 2012

Un 31 de Diciembre especial.

Como he dicho en alguna que otra entrada al blog, cada día que salgo al campo, aprendo algo nuevo. Una veces es el propio monte o naturaleza el que te enseña o te resuelve dudas y otras veces son las personas con experiencia en el campo y en la caza. Y en este caso ha sido mi padre, el que, de nuevo volvió a darme una lección. El de la paciencia, la perseverancia y el de la constancia.
Como casi todos los sábados en época de veda, nos fuimos a dar una vuelta al monte mi padre, mi hermano Charli y yo. Hubiera sido un sábado "más" de caza, pero el hecho que fuera 31 de diciembre que cerrábamos el año cazando los tres juntos y lo que nos iba a deparar la jornada, lo hicieron un día de caza especial.
Decidimos dar un respiro a las patirrojas y nos fuimos a Talavera a ver si nos hacíamos con unos conejillos y unas torcaces.
La mañana se presentaba fría, había helado, y gracias a esto el campo se va manteniendo, porque si dependiéramos de lo que ha llovido, íbamos a ir apañados.
Una vez en el sitio, y ya pertrechados con las escopetas y los morrales para meter las posibles piezas, decidimos empezar dando un cerrillo que esta algo cerrado, compuesto por matorral bajo de encinas y grandes zarzales aislados, por lo que el conejo tiene mucha defensa y se encuentra muy a gusto en la zona. A la derecha el "prao" de la Cañada, verde y limpito como un campo de fútbol, que en primavera se pone de heno hasta la rodilla y hace la delicia de las vacas; y a la izquierda, un camino viejo de tierra usado antiguamente para moverse de un pueblo a otro o llegar las fincas cercanas.

El "prao" de la Cañada.
Nada mas empezar, vimos que había mucha muestra de guarro y muy reciente, por lo que mi padre decidió volver al coche a por las balas para la escopeta. Yo le dije : - papá, venga hombre, que no nos van a salir los cochinos ni de coña. Y el me dijo: - hoy nos vamos para casa con un cochino, ya lo veras Javierito. Y en tono gracioso terminó diciendo: - veremos si no tenemos que llamar a tu madre para decirla que llegamos tarde a cenar en Nochevieja porque estamos de matanza....mi hermano y yo asentimos con la cabeza con una ligera sonrisa y nos pusimos en mano de nuevo los tres.
La verdad es que se veía muchísima muestra y muy reciente, incluso vi las camas que tenían a lo largo del cerro. Pero confiaba poco en que la suerte nos acompañase, por lo que seguí con las palomas y los conejos, de hecho me hice con uno y mi hermano con una torcaz con un tiro precioso.

Conejo y torcáz.
Mi padre puso las balas y no las quito en toda la mañana, de hecho le metimos algún que otro conejete que lógicamente no tiró, si que los apuntaba hasta que se aliviaban entre los matorrales, pero el seguía convencido que nos íbamos para el pueblo con un cochino.
Después de estar toda la mañana para arriba y para abajo, juntos, pero unos con la mente en la menor y otro en la mayor, mi padre dijo: - Vamos a terminar dando el "prao" de la Prospección hasta llegar al pantano, a ver si se han arrimado hasta allí los guarros, que tienen mucha querencia en unos zarzales muy grandes que hay detrás de la presa. La presa es un pequeño remansito de agua que sirve de abrevadero para las vacas en verano, tendrá unos 20 metros de diámetro, y que los jabalís aprovechan también para darse sus baños de barro.
Una vez que llegamos a la presilla, mi hermano y yo fuimos por un lado, y mi padre por el otro. Nada mas entrar se me puso el corazón a mil por hora, porque me vino un tufo a cochino impresionante, y pensé: - a que al final va a tener razón papá y matamos un cochino....Pues dicho y hecho, como a 300 metros vemos un cochinete al trote que iba toda la tapia abajo, como medio huyendo de nosotros. Mi hermano y yo nos abrimos y nos hicimos mas visibles para cortarle el trote y hacerle cambiar de dirección. La táctica dio resultado y el guarrete cambio la dirección e iba directo a mi padre que ya se había percatado de todo y estaba esperándole al final de la tapia. Esperó a tenerle a tiro, y no arriesgar porque iba con la escopeta, y cuando lo vio oportuno disparó y el cochino cayó seco de un certero disparo en el codillo. A la par que mi hermano gritamos un " muy bien papá!!" y corrimos hacia el.

Mi padre y mi hermano Charly con el guarro.
No era un cochino grande, 50 Kg., pero el lance, el terminar el año de esa forma, la alegría por matar un cochino que mi padre llevaba entre ceja y ceja desde que nos bajamos del coche y que lo mató con escopeta, el estar los tres juntos, todo eso hicieron que fuera un día especial.

Con el cochino recien matado.
Una vez mas, mi padre nos enseñó algo, que con paciencia y tesón se consiguen las cosas, por eso y porque entiende y disfruta la caza de una forma que no se puede explicar, conseguimos cerrar el año con una anécdota que recordaremos para siempre con la consiguiente alegría.



Mi padre con el jabali.
Una semana mas tarde, en el mismo sitio, mi padre y Chiqui
en un ganchito.














martes, 14 de febrero de 2012

El setter y la caza de la arcea o becada.

Si hay una raza especializada en la caza de la becada, esa es la del Setter. El Setter es una raza originaria del Reino Unido, y dentro de la raza hay tres familias de Setter que aunque son muy parecidas entre ellas, alguna diferencia tienen: Setter inglés, Setter gordon y Setter irlandés.
Algo que tienen en común los tres es su pelaje largo y ondulado y los flecos en las patas. Es un perro de mirada dulce y carácter amable. Acepta con gusto la compañía. Son perros que necesitan mucha actividad física ya que son muy activos. Son muy inteligentes, aunque a la hora de adiestrarles debemos tener paciencia, sobre todo a la hora de intentarle hacer cazar cerca nuestro debido a que tiene tendencia a alejarse del cazador ya que le gusta abarcar el máximo terreno posible.
Es especialista en pluma, destaca sobre todo en la caza de la becada, aunque al pelo no le hace ascos tampoco. Estamos ante un excelente cobrador, sobre todo en agua, y a destacar su increíble capacidad para mostrar la caza; todos tenemos grabadas imágenes vividas o vistas en reportajes de sus espectaculares muestras, con esos movimientos tan perfectos, que parece como si el tiempo se detuviera durante el lance.
Alguna de las diferencias más evidentes entre los tres son el tamaño y el color del pelaje. El de mayor tamaño de todos es el Setter gordon, que tiene un pelaje de color negro carbón y procede de Escocia, de echo se le conoce también como Setter escocés.
El Setter inglés es el de menor tamaño de los tres, aunque no deja de ser un perro de talla mediana y no se diferencia mucho en tamaño al irlandés. El color de su pelo puede variar mucho: blanco-negro, blanco-naranja o tricolor blanco-negro-naranja. Como su propio nombre indica, procede del Reino Unido.
Y por ultimo el Setter irlandés, que respecto a tamaño, se encuentra entre gordon y el inglés. Su pelaje es de color rojo-caoba y su procedencia, como nuevamente indica su nombre, es irlandesa.
Respecto a la caza de la becada, no os adelanto nada porque en la entrevista, Santiago Fernández-Jove, nos lo cuenta a la perfección todos los detalles sobre este modalidad de caza que cada vez atrapa a mas adeptos.

Ken cobrando una becada.

Así que sin mas preámbulos, pasamos a escuchar la entrevista, espero que os guste.